MEJORANDO EL RENDIMIENTO EN NUESTROS EXAMENES
Ante todo, para realizar un buen examen debemos perder los nervios que llevamos encima, estos no nos sirven de nada y en cambio nos estorban demasiado.
Debemos procurar relajarnos, a través de las técnicas de relajación podeos alcanzar el nivel de paz y tranquilidad deseado para nuestro organismo.
Así mismo, una preparación académica constante hará más sencillo el trabajo de estudiar a la hora de que llegue el momento de los exámenes, no es recomendable devorar los libros y los cuadernos la noche anterior a rendir la prueba, eso no nos puede dar la suficiente confianza para estar seguros ya que muchos de los conocimientos así adquiridos tienden a esfumarse con el paso de pocas horas.
Tampoco es recomendable entablar charlas con otros estudiantes momentos antes de entrara a rendir una prueba, eso te dará la idea de que no has aprendido nada o de que lo que estudiaste no es correcto, aumentando de esa manera tu nerviosismo.
Tampoco es recomendable forzar a nuestra memoria de corto plazo, antes del examen la mente se encuentra en un estado de tensión, es por ello que debes sólo concentrarte en lo que viene enseguida, es decir el examen.
Al poseer una excelente forma física y mental podemos rendir mejor un examen, dormir bien y descansar lo necesario antes del examen es una buena forma de prepararnos para el siguiente día.
Por otro lado, si la prueba que vamos a rendir es oral, entonces deberemos tener en claro otros aspectos: en primer lugar, debemos comprender cabalmente lo que se nos pregunta, de esta manera nos sentiremos seguros al contestar y no debemos tener vergüenza de pedir detalles al profesor pues esa puede ser la diferencia entre una buena calificación y una mala.
En nuestra mente, debemos de reflexionar acerca de nuestra respuesta y concretizarla para luego poder decirla tranquilamente.
Nuestra forma de hablar debe ser pausada y pensada, ordenando nuestras ideas en mente y siguiendo el hilo de la pregunta, debemos en lo posible de tratar de no aparentar nerviosismo con nuestra voz, pues este hecho puede generar que el docente piense que no estamos muy seguros de lo que respondemos.
Demás está decir que debemos opinar de forma lógica y respaldar nuestra respuesta con fundamentos claros.
Ahora, para organizar el tiempo que disponemos durante un examen debemos tener en claro ciertos aspectos fundamentales. Par empezar debemos determinar cuales son las preguntas que poseen mayor valor, una vez identificadas, debemos de demandar mucho mas tiempo en ellas que en otras de menor cuantía.
Es decir, no podemos demandar el mismo tiempo en una pregunta que vale 6 puntos que en una que vale 2, debemos empezar primero con la de seis puntos, los cuales ya asegurarán cierta cantidad de puntos fijos.
Esta distribución debe hacerse de forma rápida, siempre considerando un tiempo libre al final para repasar aquello que se quedó en el tintero.
También es importante considerar que debemos empezar por aquellos temas que sean de mayor conocimiento, si sabemos mejor una pregunta de 4 puntos a una de seis sería mucho más considerable empezar por aquella, aunque tenga menor valor nos ayudará a tener ya un puntaje seguro en nuestras manos.